y si nos encontramos ¿muy feo?

Catarsis existencial,

Tu cuerpo me aquieta, me desespera

Y es que, desde lo más intimo de mi alma,

Se enfrasca este sentimiento.

Son más que palabras, son más que simples golpeteos del corazón.

Si supieras esto que tengo aquí en mi pecho,

Entenderías el dulce calor de mis manos,

Abrazándote.

Hoy por hoy te espero en mi azotea,

Y poder ver tan siquiera un segundo tú hermosa figura a lo lejos.

 Aún cuando llueva, cuando la tempestad me acongoje el alma,

Aún cuando el frío calcine mis venas y el vacio consuma mi paciencia.

Te espero, te lo juro que espero,

Con mi guitarra, y con el corazón en mi mano,

Saludándote.

Sueño con tus labios, duermo como un infante con  su utopía

Jugando a la eternidad

Jugando a la juventud del corazón.

Fingiendo que estoy cansado

Y seguir consumiendo tus bellas palabras en mi conciencia.

Te extraño, no sabes cuánto.

Cálculo matemático incalculable,

Calculadora inservible,

¿Cómo calcular el infinito?,

¿Cómo calcular el tamaño de mi amor por tu espíritu?,

Por tu todo, por tu nada, por todo aquello que eres y serás

Te extraño, hermosa rareza.

Poesía original de Manumdez.

Algunas partes de mi.

Existen algunas partes de mi que todavía no conozco, esas partes vienen a mi y me sorprenden, me gustaría pensar que me descubro, pero no es así; esas partes de mi son las que me descubren inesperadamente, en el momento mas insospechado y lo mínimo que puedo hacer es dejarme ser.

Por ejemplo pensé que era mucho mas fuerte y que podría soportar estar lejos  de ti, de tus besos, lejos de tus ojos en mis ojos, pero esa parte de mi que no conocía llego para sorprenderme, no puedo ser fuerte si mi cabeza no esta recostada sobre tu pecho, no puedo ser fuerte si no escucho a tu corazón diciendo “te amo”, no puedo ser fuerte sencillamente si no estas aquí.

Hay una parte de mi que entiende la imposibilidad de este amor, una parte de mi sabe cuan prohibido es que nos amemos; sin embargo algunas partes de mi, menos inteligentes que yo, solo entienden el idioma de tus manos, algunas partes de mi se comunican contigo sin mi consentimiento, algunas partes de mi no saben vivir sin ti y estoy a punto de creer que esas partes de mi solo existen en ti, solo existen para ti, solo existen contigo.

Estar contigo es la cosa mas hermosa que me ha pasado y que me pasara por el resto de mi vida, nada se parece y nada nunca se podrá parecer, ni siquiera se como se escribieron historias de amor sin conocer esta, como se puede hablar de amor sin hablar de ti, sin mencionar la forma tierna en que me miras, la forma dulce en que me hablas, la forma apasionada en que me besas. ¿como?.

Conocerte y permitir que me conocieras ha sido la mejor decisión que he tomado, parece locura, es cierto, la mejor locura del mundo.

Te amo y te amare toda la vida.

Romea, tuya.

Narración original de Romea y Julieto.

Amanece. Tu cabellera se disipa en la acuarela del infinito nocturno,

                                   trasluce.

Tu oscuro perfume de astro perenne inunda la superficie vaporosa de

azoteas y callejones; brota tristeza de flores lacrimales, pasa un tren

                                   liviano y sin destino.

Pájaros de bronce trinan entre los árboles de tus dedos los himnos gloriosos

                                   de tu evangelio.

Cierta alegría en tus ojos convierte en milagro lo cotidiano.

Una niña recoge flores de agua y las junta en racimos marinos.

Un anciano pasa fumando y el humo dibuja olvidadas ilusiones.

Paisajes nuevos asoman en cada esquina y al instante desaparecen.

En la sombra de tu pecho los amantes toman un respiro antes de sumergirse de nuevo en sus gastados adioses.

La lluvia reticente se ha evaporado. De ti nacen rayos de luz dorados

                                   y veloces como peces.

Tañe sola una campana. Hay un niño de rodillas en un campo distante.

Ve arder algo alegremente. Es el lenguaje de un mundo que no entiende.

Desde que recuerda, le ha prendido fuego cada noche. Quiere empezar de nuevo.

Parvadas de nubes anidan en lo alto de los fresnos mientras formaciones de elefantes en el horizonte anuncian la caída de una cometa.

El niño arrodillado, pronto sabrá que la tristeza no se pierde.

La encontrará otra vez, cuando atareado nombrando el mundo,

distraído te dé otro nombre.

Poesía original de Alberto Villegas, Adán.

NOCHE

La vida me ha mostrado con ímpetu las dos caras de esa dama elegante, oscura y fina. Me ha enseñado sus vestidos y sus máscaras, su carácter voluble: creador o destructor, maternal o frío, inmensamente cruel o protectoramente compasivo. 

Sin importar qué vestidos use, que máscaras cubran su rostro, que joyas adornen su ser, te atrapará su belleza. La pregunta es:            ¿Te acogerá en su abrazo o te aprisionará en su celda? 

¡Oh Reina poderosa!. 

 

I 
La cara helada se viste con niebla espesa que la hace ver como una dominatriz vigorosa: Aferra con su látigo y no suelta si no es su deseo que así sea. 

Se sirve de armas poderosas para llenar de miedo y sombra. 

De no ser cuidadoso te atrapará y no podrás huir de ella.  

 
Es caprichosa: la luz solo puede reposar en sus ropas si es Ella quien lo dicta. 

Si lo intentase contra su voluntad, sea luna o estrella, 

la cubriría con su capa de tinieblas y la sometería. 

Es Ella quien decide cómo, cuándo y cuánto brillará. 

 
Su aliento venenoso viaja en silencio y te besa los labios. 

Una vez allí, hace florecer como maleza pesadillas vívidas que te paralizan y te sellan la boca para así ahogar los gritos que intenten huir en búsqueda de auxilio. 

 
De su pecho pende un reloj de arena que la escucha y obedece:  

“¿Quieres huir? ¿Anhelas la mañana con sed para que el sol disipe las penumbras?

¡Ja! Guarda tus energías, prisionero. ”

Entre más te muevas más te hundirás en el pantano: 

los segundos serán horas y la arena que antes caía 

se detendrá para volver arriba, estrangulando la gravedad.  

 
¡Abre los ojos!  

Justo cuando creas que no hay salida, 

cuando la desesperación invada tu sangre  

y quieras abrazar la muerte dejando escapar ese último exhalo, 

abrázalo y detenlo… 

¡Poderosa!… sí, pero no inmortal:  

No puede existir noche sin día.

Poesía original de Colibrí de los Corales

NOCHE

El rey del sol también tiene el poder de ser un tirano si así lo desea.

Malhumorado, moldea las horas para hacerlas lánguidas y fatigosas.

Te quita en ocasiones las energías violentamente, rasguñándote la piel,

hurgándote la carne, quebrantando la mente y el espíritu hasta volverlos mendrugos insignificantes.

¿Cómo encontrar las energías para no desfallecer y mantener los ojos abiertos

hasta que el día duerma y cambie de humor?

II

Hay una dama de negros cabellos, de tez oscura y fina,

con ojos luminosos como estrellas,

con dientes tan blancos

que parecen cincelados en fragmentos de luna llena.

Su espíritu es el de una madre protectora,

el de la madre más protectora.

Adopta diariamente las almas cansadas

y las mece en sus brazos hasta hacerlas dormir.

Con su aliento fresco olor a menta,

refresca el espíritu de los dolientes

y se lleva los desagradables sabores de los malos días.

Cura los rasguños de las pieles lastimadas

con los cantos que le entregan sus sirvientes:

con las finas cantinelas de los grillos y los búhos,

con el crujir de las ramas y el danzar cortejante de las hojas.

Es una jardinera vigorosa:

Planta sueños y los riega con luz de luna para cosecharlos luego

y enseñarles a surcar los cielos con libertad.

Cobija con su manto todo lo vivo y lo inerte.

No hay quien se resista a su abrigo protector,

que todo lo renueva para conferirlo nuevamente,

a la hora justa,

en los brazos de su Rey y compañero.

Es tan maravillosa, tan mágica, tan cálida,

que nunca será suficiente una pequeña estadía en sus brazos.

Su abrazo maternal hace que todos quieran volver a ella:

sea para curar sus heridas,

para regar un poco más las semillas de ilusión plantadas por la matrona

o para cosechar los frutos que alimentarán el espíritu

y le obsequiarán las energías necesarias no solo para alcanzar la meta

si no también para deleitarse y palpitar con cada obstáculo y paso del camino.

Poesía original de Colibrí de los corales.

Frenesí

Un infierno en mi cabeza, se quiere apoderar. 
El fuego recorre mi columna, no me puedo despertar. 
Párpados de acero, y sangre en el algodón del ojo, 
Respiración entrecortada y pulmones sin salida.

¿Que me sucede? 
¿Estoy muriendo? 

En la oscuridad me sonrieron. 
Se parece a mi padre muerto. 
Porque no tengo miedo? 
Se acerca y observo su corpulento cuerpo. 
No es mi padre muerto. 

Suspiro y cierro los ojos. 
Acábate pronto, suplico.  
Efectivamente, desaparece aquel hombre. 
Pero solo para ser reemplazado por un niño maltratado. 
¿Acaso ya morí?

No. Aun siento dolor. 
Olvide las píldoras y ahora mis amigos se apoderan de mi mente. 
Muero una y otra vez;
Pero ojalá muriera de repente, pronto y para siempre.

Poesía original de Bárbara Alvarez PM.

Sálvame

En un día lluvioso el joven Claudio estudiaba para su próximo examen acompañado de un café, pero la campanilla de la entrada lo distrajo. Una mujer con el cabello humedecido se quitaba su abrigo y buscaba desesperadamente una mesa. A Claudio se le paro el corazón por un segundo al encontrarse con los enormes ojos color miel de aquella muchacha y mientras luchaba con el dilema entre acercarse a la joven o quedarse ahí observándola, la muchacha desapareció. La cafetería estaba llena y la joven no consiguió mesa. Decepcionado Claudio prosiguió a seguir estudiando.

De vuelta a casa a Claudio le carcomía la mente llena de dudas sobre aquella chica. A pesar de que no la conocía Claudio ya estaba enamorado.

Meses después…

De vuelta en aquella cafetería Claudio recordaba aquel día en el que vio por primera vez aquella muchacha dueña de su corazón y como si todo hubiera vuelto a pasar la campanilla timbro y la muchacha de los ojos color miel entro a la cafetería. A Claudio le tomo unos segundos asimilar la situación, pero esta vez no dejo ir la oportunidad, se armo de valor e invito a la muchacha a tomar un café.

21 años después…

Siempre me ha gustado recordar la historia de cómo mis padres se conocieron. Siempre pensé que su amor era verdadero y duraría para siempre.

Pero todo ha cambiado desde que Guillermo, mi hermano, descubrió que mi papá engañaba a mi mamá desde hace ya un tiempo con Sandra; una pelirroja de unos 22 o 23 años.

Desde ese momento mi vida ha cambiado, ya no vivo de la manera que lo hacía antes. Vivir con mi mamá y hermano es como vivir sola, mi mamá pasa sus días deprimida, encerrada en su habitación y Guillermo nunca se encuentra en casa. Veo a mi papá dos o con suerte, tres sábados al mes y esto es porque si no está en la clínica cubriendo alguna cirugía, se encuentra con Sandra disfrutando de la vida como que si él fuera tan joven como Sandra lo es.

Ya no sonrió ni disfruto lo que hago. Ir al colegio y regresar a casa ya no me molesta como antes. Solía salir con mis amigos, pintar en las tardes, bailar y cantar cuando me sentía feliz. Pero ya no es así, ya nunca estoy feliz. Mi familia esta desintegrada y yo muero por dentro.

Extraño salir a caminar con mi papá por las mañanas y a charlar con mi mamá por las tardes. Extraño a mi hermano y sus ocurrencias. Extraño mucho mi antigua vida. Pero no importa, porque nada nunca volverá a ser igual. Ni mi papá volverá, ni mi mamá volverá. Él está perdido en el deseo de ser joven otra vez y ella está perdida en la amargura y la decepción.

Guillermo esta peor, mi hermano mayor esta perdido en las drogas y el alcohol. Guillermo ahora odia a mi papá, no habla con él, ni de él. Es como que si lo hubiera borrado de su memoria.

Solían ser muy unidos, claro que esto fue mucho antes que Guillermo descubriera lo que pasaba entre mi papá y Sandra, solían salir a jugar futbol y platicar sobre autos. Les gustaban las mismas cosas y confiaban mucho el uno con el otro. Siempre envidie un poco el tipo de relación que ellos llevaban.

Guillermo quedo destrozado; se lleno de odio y decepción, el hombre que el mas admiraba le mostro su otra cara y el alma de Guillermo no perdona. Pero si sufre. Y sufre mucho.

Guillermo estaba en la universidad y fue fácil para el escoger amigos con los cuales le era permitido desconectarse del mundo. No lo supe hasta después de unos meses cuando yo misma lo vi inhalar un polvo bblancuzco una noche en la que el creyó estar solo. Me rompió el corazón verlo así. Guillermo me descubrió y reacciono violentamente hacia mí. No solo me lastimo físicamente pero también me marco sentimentalmente. Había perdido a mi hermano y no podía recuperarlo.
No podía salvar a nadie sin que alguien antes me salvara a mí.

Acá es donde entra Luca, mi mejor amigo. Lo conocí en primaria y la conexión fue instantánea, yo solía jugar con él y él solía jugar conmigo, hasta los juegos que eran de niñas. El está siempre para mí, y yo estoy siempre para él. Él fue quien me salvo. Cuando mis padres se separaron me aleje de la sociedad, no salía de mi habitación y después que mis lagrimas se habían secado lo único que hacía era pensar, acostada en mi cama viendo hacia el techo, eso era lo único que hacia; pensar. Al principio fui muy buena disimulándolo, aun sonreía y trataba de participar en el colegio. Pero poco a poco desaparecí y empecé a hacer lo imperdonable, cortaba mis muñecas horizontalmente y las dejaba sangrar. No me dolía, me liberaba. Hacía que la cara de mi mamá, hundida en su miseria no se viera tan lastimada, hacia que la falta de la presencia de mi papá no doliera tanto y por supuesto me hacia olvidar que mi hermano estaba perdido. Luca pronto lo noto, él decía que el brillo de mis ojos desapareció, que yo ya no estaba, que me estaba consumiendo. El me demostró amor y apoyo cuando más lo necesitaba, él fue la razón por la cual mis cortes no eran verticales. Él me salvo. Y salvo a mi hermano.

Pues solo así tuve el valor para enfrentarlo y poder ayudarlo. Fue muy difícil pues él aun creía que yo solamente era una niña, inmadura y sin sentimientos. Creyó que yo no entendía y que no podía ayudarlo. Pero lo hice. Guillermo ya lleva dos años sobrio y limpio. Ambos ayudamos a mi mama a salir de su miseria, cuando al fin comprendió que no fue su culpa que mi papa fuera un completo sin vergüenza, que no es que ella no fuera suficiente para mi papá, pero que ella era mucho más que lo que el merecía. Pronto se disculpo con nosotros por haber estado ausente mientras todos moríamos lentamente.

Sandra dejo a mi papa por un modelo más joven, mi papa regreso pidiendo perdón. Yo lo perdone, Guillermo también y mi mama también. Pero ninguno lo acepto de nuevo en casa. Ahora llevamos una buena relación de padre e hija, claro, no es como antes y nunca lo será, pero me conformo con esto. Lo veo más seguido y tengo la confianza de platicar sobre cualquier cosa que me moleste. Para Guillermo fue más difícil, pero no imposible, ambos llevan una buena relación también. Mi relación como hermana con Guillermo ahora es mucho más fuerte. Platicar con mi mama ya no es un desafío. Luca ahora es más que solo mi amigo. Y yo, que ya volví a sonreír, también pinto a veces, ya no deseo desaparecer, ahora veo la vida como algo hermoso y disfruto cada momento de ella.

Cuento corto original de Bárbara Alvarez PM.

Arrebatos

Qué tal si volvemos en el tiempo! 
Allí donde se conservan tus mejores recuerdos,
un aroma único,
sensaciones nítidas, vívidas,
el tacto de una flor,
el sabor de unos labios carmesí,
un cielo fantasmal y a la vez angelical,
un aliento que te alienta,
unas manos de sol,
unos pasos firmes con destinos inciertos,
el riesgo del azar.
Un escenario des-equilibradamente perfecto
en un instante remoto, si remoto quizá,
pero tuyo, sólo para ti, sin arrebatos. 

De la serie Regresiones por Hipnótico Carmín.

Solo contigo

Tropiece, brinque y llore, sonría, maldiga y contradiga. Parpadee frente a la luz del sol de cada crepúsculo; y coloque esos bellos labios suyos a la superficie de todas las manzanas rojas que existan sobre la tierra. Abrace, grite, manipule y atrévase. Recite poemas a la luna, a las estrellas. Baile sin resentimiento alguno bajo la lluvia. Celebre sus triunfos y fracasos; aplauda por sus amigos y también por los que no lo son. Atrape la inigualable efigie del cielo en sus ojos. Saboree todas las gustosas sensaciones de las virtudes, de los placeres y de los pecados… Yo le pido todo esto. Le ruego que cometa todas estas obras y, si se puede, delitos existentes también; sin especificaciones, sin juicios ni reglas. Sin culpas. Sí, puede hacer y ser lo que quiera. Únicamente, tendré el atrevimiento de pedirle un pequeño favor. Es más como una propuesta y me halagaría intensamente si usted la pudiera llegar a tomar en cuenta. Me gustaría -es una idea que revolotea en mi cabeza- que usted, hiciera y deshiciera su vida junto a mí. Por favor, solo conmigo. Quiero ser su cómplice. Quiero ser su pareja, su acompañante. Aceptaré cualquier “rol” que usted me quiera dar. Aceptaré lo que sea, con tal de disfrutar del todo y de la nada con alguien más. Esa persona es usted. Solamente con usted… Solo contigo. 

Prosa poética original de Murillo (TrueColoredBlack).

BLUD Y EL LIBRO DE BLUD

Blud se aburre un poco, en su soledad sempiterna, esa tela con la que viste su condición de único. Decide, en un momento dado, escribir un libro. Lo titula «El libro de Blud». Todo lo que escribe en el libro es una proyección de sí mismo, por lo que se puede decir que Blud y «El libro de Blud» son el mismo ente, que antes era único y ahora está dividido. Ellos, creador y creado, en íntima simbiosis, dotan poco a poco de significado sus respectivas realidades, que en realidad son una.

Blud comienza por el principio, la creación del universo de Blud, para lo cual establece paradojas y líneas guía, matrices sobre las que se extenderá toda la institución de lo que debiera ser. Después de estos misterios matemáticos y de cualidades, aparecen galaxias Blud, nebulosas Blud, gigantescos campos de gases Blud e infinidad de grandes piezas astronómicas Blud, sustentadas en la línea guía del tiempo Blud. «¡Mirad lo que hemos creado!», exclama la multiplicidad que antes era un único Blud. Sistemas solares y gigantescas novas danzan en una armonía solo imaginada, quizá, por Blud, todo completo, sorprendiendo al mismo Blud sobre lo que escribe, pues la creación es en parte autónoma del creador, y muchas veces toma derroteros que éste último no hubiese previsto nunca. Así, algunas estrellas Blud y planetas Blud colisionan a veces, generando campos de asteroides Blud que dibujan lo creado con su bello movimiento en el espacio Blud sin fin.

En los planetas Blud que mantienen su integridad más o menos intacta, se condensan gases Blud bajo los cuales afloran formaciones de distintos tipos de rocas Blud, de cuya aparición depende la densidad Blud, profundidad Blud, tensión Blud a la que son sometidas, calor Blud, cristalización Blud…

Todo tiene su propia consciencia autónoma de Blud, Aunque todo lo que va tomando forma y tiempo es un modelo de Blud. Mientras los soles y luminarias Blud van poblando el vasto campo interestelar Blud, en algunos cuerpos Blud aparecen combinaciones de elementos Blud originando particularidades Blud más complejas, dotadas de cierta esencia Blud «inquieta». Blud lo llama «vida Blud», una novedad importante en todo su plan para «El libro de Blud».

La vida Blud comienza como el propio Blud, única, y es sometida al mandato Blud de crearse a sí misma. Así, lo único se copia a sí mismo y se auto divide en sucesivas vidas Blud que van recombinándose, generando novedades y extrañezas únicas y semejantes. Blud sonríe, contento de su modelo Blud en el que plasma su esencia, la cual le permite auto conocerse y comprenderse, dotando su existencia de sentido, tanto en el momento como en lo último, que a Blud no se le escapa nada de sí mismo excepto lo que tiene autonomía propia por ser Blud en modelo y semejanza bajo la apariencia de muy diversos tapices. Quién desvelará este sentido último, solo Blud lo sabe, o quizá no, y dentro de su improvisación constante todo se vaya viendo según sucede y se establece.

La vida Blud va generando nuevas formas de generar vida Blud, lo mismo que la materia Blud antes se generaba a sí misma, quizá de la esencia misma que las páginas del libro de Blud. Poco a poco todo va ganando en complejidad Blud, la cual compite con la armonía Blud, dos de las líneas guía Blud más esenciales. Todo es una gran pieza musical donde nacimiento Blud, búsqueda Blud, pérdida Blud, muerte Blud, alimento Blud, putrefacción Blud y defecación Blud se combinan sin parar. Materia animada que da lugar a materia inanimada, pagando su deuda de existencia, formando parte del elixir de Blud.

Un grito lejano llega de los mundos habitados en el libro de Blud a los oídos de su creador. Blud se siente extrañado e interesado, y se pregunta: «¿De dónde proviene este clamor? ¿Cuál es su naturaleza, qué lo origina, qué vivirán para sentirse así?». Algo de la creación de Blud ha traspasado sus páginas, asaltando al mismo Blud por sorpresa. Lo animado, en su autonomía, y como buen modelo de Blud, cada vez más complejo, intentando mantener la armonía original, haciendo malabares en la creación de Blud, se expresa, salvaje e intuitivamente.

Aparece, por fin, la inteligencia en lo animado. Otra vuelta de tuerca, otro algoritmo más, otra forma más de ser Blud. Nada queda atrás, todo coexiste: materia Blud, Vida Blud, Inteligencia Blud. Plantearse qué dentro de Blud se parece más a Blud resulta una discusión baladí, pues todo es creado para ser su modelo, representándose de distintas formas para conocerse mejor. Pero tras el sentido original, hay algo que al mismo Blud se le ha escapado y que terminará por darle sentido, al fin.

La inteligencia Blud genera modelos Blud increíbles: sociedades Blud, construcciones Blud, utensilios Blud… Todo va sucediéndose, una situación Blud genera a la otra, y la lógica Blud se va depurando, compitiendo con el instinto Blud. Se alzan sistemas de gobierno Blud para, con el tiempo, desaparecer, lo mismo que imprerios Blud y dirigentes Blud. Nace la escritura Blud, donde las criaturas Blud pueden escribir libros Blud pensando e imaginando a Blud. Todos estos libros Blud son en parte ciertos y en parte modelos, y sirven para lo mismo que «El libro de Blud», en principio. Con el tiempo todo se va complicando, cayendo una vez más en la paradoja. Por ejemplo, una de las criaturas llamada Michael Ende Blud escribe un libro Blud llamado «La historia interminable Blud» donde un niño Blud lee un libro Blud protagonizado por un niño Blud que no es otro que el mismo niño Blud que lee el libro Blud. Al final, el contenido de ese libro Blud sale del mismo dentro del libro Blud de Michael Ende, cuyo contenido también sale de él, y esto es un misterio. Blud, al escribir esto, comprende, mientras los gritos se suceden y él se interroga más y más sobre su naturaleza.

La vida de las especies Blud aflora y se extingue sin cesar, incluida la de las inteligentes. La misma vida Blud es barrida en ocasiones de la faz de los mundos Blud debido a las más variopintas cuestiones Blud. El universo Blud va bajando de temperatura y los cuerpos celestes Blud están cada vez más distanciados y fríos. Mientras el libro de Blud va llegando a su fin, y con él los últimos gritos lejanos saliendo de sus páginas, el mismo Blud va muriendo poco a poco, solo dentro de la gruta de su montaña, alejado. Decide, antes de morir y de terminar el libro, y como último propósito, averiguar qué es lo que origina el clamor de los seres animados Blud, y para ello traza un último plan.

Al fin, termina el libro. Al fin, muere. Y, llevado de la mano de su última voluntad, se vive a sí mismo en todas y cada una de las formas Blud de «El libro de Blud» para experimentar por sí mismo la gloriosa condena de la existencia Blud.

Cuento corto original de Alejandro Sánchez Manzaneque.