Fuerte

A veces, me siento lo suficientemente valiente como para caminar en medio de una balacera. Sin decir ni una palabra. Ni buena, ni mala. No por indiferencia o superioridad, sino por miedo a sucumbir y morir acribillada.

A veces, shockeada, sólo puedo sentarme en silencio, o llorando a viva voz; y, con un grito interno, pedirle al universo que valgan mis mil y un intentos por hacer sólo lo mejor.

A veces, en esa búsqueda (fallida) de que nada te afecte, una falsa fachada de indestructible hace que los demás piensen que pueden jugar a ver quién te hace más daño.

A veces, las murallas que he estado construyendo con tanto esfuerzo desde mi última batalla hacen que la gente piense que puede atacarme, otra vez.

No estoy lista.
Todavía.

Sé que soy fuerte. Pero, a veces, necesito descansar, y recuperarme para continuar.

Poesía original de Aylén Errecart, en Blogspot. 

Ella se ha ido.
No volveré a beber de su elixir.
No besaré sus pétalos mientras brota el vino blanco de su fuente.
Será otro beso en su tobillo mientras tiembla.
Serán sus senos tierra de nuevos conquistadores.
Ahora camina lenta sobre la lluvia, sabe de libertad y sonríe.

Poesía original de ErosyThanatos

Estrellas Opacas

El manto de estrellas que cubren el techo no son más que piezas de plástico
Bronce que pretende ser Oro
Parecen reales, pero no lo son, solo imitan, por que es lo único que saben hacer; copiar e imitar
Sin embargo, a través de mi ventana puedo ver a las verdaderas, las que me siempre me apoyarán y estarán allí, porque aunque las otras se despeguen, y se caigan, estás siempre van a resplandecer más que aquellas. Pensaba que debía conformarme con las que tenía , pero me equivocaba, cada estrella brilla más y más que la anterior, y eso es lo maravilloso. El brillo que dan.

28/3/18

Poesía original de @escritoraconclaroscuros

Ropavieja

@borregoescritor
La palabra más triste en mi léxico es “adios”,
es encomendarse a alguien que no existe, a dios,
es un suspiro cual punto final, ah, dio,
simboliza la ruptura de un par, a dos,
rezalta con tinta roja el error, dios.

Supongo por eso digo hasta luego, hasta pronto,
como promesa de un encuentro incauto, nos vemos,
para sentirme Sibila sin oráculos, besos,
tensión superficial que me niego a sentir.
Hay días en que sólo sonrío y me marcho,
otros, sin voltear atrás, meneo la mano al caminar,
pero hoy nadie se escapa de mis despedidas,
hoy la luna fue mi primera víctima.

Vamos a jugar a ser poetas,
a que conocemos el lenguaje y lo desmenuzamos,
a que hacemos guiso deshebrado en acciones,
a que las canciones han muerto.
Vamos a jugar a ser humanos,
a que sin querer olvido el corazón en una esquina,
a que tú no te inmutas con la poesía,
a sacudir las manos cual tapete viejo;
y en el polvo esparcimos todos los anhelos.

La palabra más triste de mi léxico era “Adios”;
pero el entendimiento me hizo ver mi nombre,
y al no saber qué respondele creo que dije perdón.

13/03/18, B.

Haces que la luz se encienda en mí, que vuelva a sentir la experiencia vívidamente, que me olvide unos minutos de él. Que ya no me parezca tan importante su ausencia, porque es alguien de mi pasado. Poco a poco, me has ayudado, sin querer, porque no te lo he hecho saber, que me alegras los días, me haces reír y aunque no tengamos una relación, ni creo que te interese algo así conmigo, has logrado lo que pocas personas pueden conmigo, reír, reírnos a diario con las cosas más convencionales, pero más lindas que me han pasado últimamente.

Alterno Amor.

Hijos de la luna

Hijos de la luna que gritan con gargantas

desgarradas,

sin alas y sin cielo,

sin voz y sin lamento.

Hijos de la luna que lloran en su luz,

que pierden la vista por cansancio,

que pierden la vida sin vivirla.

Hijos de la luna, hijos de nadie,

seguirán brillantes en los recuerdos,

seguirán muriendo detrás de sus sueños.

Poesía original por @madrevaca

Entre los ojos tenía dos lunas, dos lunas llenas, dos lunas que alumbraban la vida de cualquiera. Sus lunares eran constelaciones que entre sí formaban magia universal. Con las manos construía horizontes, futuros difuminados, pintaba atardeceres. Entre los brazos guardaba esperanza y vida y abrigaba unas ganas indelebles de ser amada. Sus pestañas formaban huracanes que derrumbaban querellas enteras y movía mares solo con su aliento. Tenía entre los labios la canción que a nadie incomodaba, la música más bonita. Dibujaba con su boca una sonrisa que dejaba al descubierto cada uno de sus dientes, que ante la oscuridad brillaban como nada y siéndolo todo, se llevaba al hablar cada posibilidad de encontrar a alguien con la mente más linda, más llena de luz, tan misteriosa y grande como el universo mismo, ese universo que brillaba con ella.

Poesía original de @alexterieurdelarealite