Cuatro y media de la mañana, a esta hora el frió duerme, y como el gallo, despertara justo antes del amanecer, para hacer de pesadilla, en apurado tranco matinal de trabajadores y estudiantes.

los gatos están en sus guaridas o cobijados a los pies de alguna cama, y solo una pareja de perros esta de turno esta noche, patrullando las calles, recorriéndolas en sentido contrario.

Los bares están cerrados y los borrachos en sus camas van camino a una resaca.

Le doy la ultima pitada a mi cigarrillo y concluyo mi paseo nocturno en busca del sueño perdido que hoy si pude encontrar.

Prosa original de Psychofinger.

YA NO ES LO MISMO

Camino porque al correr no puedo observarte.

Hablo porque al gritar no puedo escucharte.

Te Observo porque mirarte ya no es lo mismo.

Te siento porque pensarte ya no es igual.

Te acaricio porque imaginarte no me basta.

Te escucho porque leerte ya no es igual.

Poesía original de JUAN JOSÉ LAYME

Cuanta dulzura en tu mirada. Puedo adivinar si es de día o es de noche, si hay peligros acechándonos, intrusos espiándonos y hasta si es de esos días en que quieres recorrer el mundo a mi lado o sentarte a escucharme hablar sobre algo.

Cuanta dulzura habita tu mirada. Tus ojos sonríen a la medida justa de tus párpados y entiendo que no hay razones para sentir miedo; que la trama es segura, que la diversión se vive contigo, que estás pidiéndome que te sostenga.

Y en un suspiro no hallas palabras, y en un segundo puedo improvisar un absurdo o besarnos las mejillas en compás hasta que debas detenerme por temor. Cuanto amor desbordaron tus ojos. ¿Cuantos mundos han quedado por descubrir allí? ¿Justo antes de que tus pestañas desciendan otra vez?

Prosa poética original de Palabras Infértiles.

(…) Me sostuvo diciéndome “Mira cuanta luz se percibe al final. Cuan imperecedero se ha vuelto. ¿Podría eso no indicarte nada? ¿Acaso eres incapaz de leer la magnitud de lo que sientes?”

Y yo, sin saber como ordenar las palabras, quise decir que veía cuan profundo era el abismo y sin un ápice de horror ante la incertidumbre sería capaz de acariciar las fibras del fondo. Tocar el suelo y reparar el tramo elevándome con los fragmentos esparcidos.

No sé si eso es el amor pero – como lo decía él y como lo pensaba yo – no puede haber otra manera más cierta de amar que esa disposición heroica de inmersión.

(…)

Prosa poética original de Palabras Infértiles.

“Tu paz es una especie de tesoro, un intercambio de infinita libertad que me permite entender que, de un modo u otro, el mundo irá otorgándonos con amabilidad una dirección. Por eso así, desde la distancia, insto a tu oído a atender ese susurro: el clishé tan cierto de que si tú estás bien, yo también lo estaré.”

Prosa poética original de Palabras Infértiles.

Hemos materializado la felicidad, una y otra vez, en tantos espacios, de tantas maneras. Hemos sido momentos de éxtasis y de dolor intenso. Lo hemos sido todo en fugaces instantes.

Si algún día el azar me priva de la posibilidad de reír contigo, de tocarte una vez más, sabrás que una parte de ti me acompañará para siempre. Que ni hoy ni mañana, ni caminando de tu mano o a kilómetros de distancia, podrán arrebatarme lo que fuimos en cada uno de esos instantes que nos pertenecieron.

Tienes que saberlo: soy feliz porque te he conocido. Soy feliz porque cada momento vivido intensamente contigo hace insignificante el mañana.

Prosa poética original de Palabras Infértiles.

Marco – I –

Marco abrió los ojos. Aun sumido en las nieblas del sueño paró el despertador, que aunque ya no daba la hora, nunca se olvidaba de sonar puntual otro día más. El joven se levanto lentamente y se desperezo como un gato acabado de levantar una siesta. Abrió la ventana de su balcón y la luz siempre limpia de la mañana le dio en la cara, arrancándole media sonrisa. Andando descalzo por el pasillo, fue a la cocina en lo que era su creencia de lo que debería ser empezar un día. Se lleno un vaso de agua y se lo bebió junto a la ventana, mirando al cielo que hacia poco que se habría librado de la oscuridad de la noche.

   Una de las primeras cosas que le había explicado el Maestro era que en nuestro día a día Marco hay pequeñas cosas que nos hacen sentirnos en paz y sonreír. Y no se trata de buscarlas sino de estar un poco atento, para cuando pasen, darnos cuenta y recordarlas. Si las buscas intencionadamente, no tienes por que ver las correctas. Si recuerdas las que ya funcionaron, no hay error que valga. A partir de ese día, úsalas. Úsalas como un impulso. Como un cargador. Por que estas pequeñas cosas son decisivas para transformar otro día mas, en un nuevo día.

   Y entonces miro en silencio el cielo de la mañana mientras bebía un vaso de agua clara y sonrió al nuevo día.

Narración original escrita por unodelosdosdiraalgo.

Prólogo

Y me pides que cree para ti, de la nada, unas pocas palabras sencillas, certeras, coherentes.

¿Con que derecho?

No te basta acaso mi piel y mi saliva,

el sudor lubricante,

los besos vueltos cata,

el fruncir de los ojos,

el morder de  los labios,

el gimoteo finamente temperado,  

lo “no dicho” que se queda en la garganta,

lo dicho de color incongruencia,

las plumas erizadas,

la ofrenda de lealtad,

la embriaguez por tu endulzor,

el hambre de abrazos,

la sed de minutos,

el eco de risas negras,

las sonrisas luminosas,

ser un naufrago esporádico en el pleamar de tus ojos.

¿No te basta con eso?

He aquí las palabras que he esculpido para ti,

esas que anteceden el adiós que algún día será.

Poesía original de Colibrí de los corales.

Cáncer de Luna II

Piensas que todo será distinto en poco tiempo,
cuando tu dolor se duerma, arrullado por miles de horizontes esponjosos;
cuando tus entrañas hayan trascendido a estados estelares…

Tarde te diste cuenta de los sacrilegios
que comete la realidad contra lo eterno;
tarde te diste cuenta de la inmundicia de las hadas;
de que alguien había sobornado a tu ángel de la guarda;
de que en los suburbios de tu lecho
algún duende cabrón debe andar tejiendo esos eclipses
que se traban a las sábanas.

¡Mira cómo vienen las luciérnagas
a verte morir!
¡Mira cómo ríen y se anudan
a esa trémula y verdiscente claridad
que agoniza vespertina en la ventana!
¡Mira cómo se dilata ese anochecer
que construye barracones en tus venas!

¡Ah, tus mejillas alboradas dicen que ya no hay vuelta atrás…!

¡A tomar por culo todo!

No habrá más leyes físicas
empeñadas en castrar esa pasión necrosensible.
Se terminó el tener que apurar la inocencia
hasta la última gota;
el ser golpeado por los enemigos
y rematado por los amigos;
negar las exigencias de tu orgullo
más por miedo de matar que de morir…
acabar con los labios chamuscados
por tanta desilusión de alto voltaje.

¿Volverás alguna vez para vengarte,
monstruo de terciopelo?

Porque ahora podrás culebrear entre los genes
de sus hijos;
conocer los vendavales desde dentro…
te confinarás en la tormenta
y le pondrás melodía a cada rayo;
te hundirás entre las llamas
y en el calor de su hogar les quemará tu cara.

Porque todavía tendrás mucho que decir,
aunque los gusanos pongan larvas
en las cuencas vacías de tus ojos…

…ahora que tu cráneo sale disparado al infinito;
ahora que sientes tus párpados haciendo las maletas.

Y yo lo contaré…
si la luna no me mata.

Poesía original por Eros Ignem.

Maktub

Hace un tiempo dejé unos cuantos vicios,dejé de amar la nicotina para olvidar mis problemas.  Decidí quitarme los fantasmas ante el frío imponente de tu ausencia,solté los perros para que olfatearan todo aquello que estaba muerto y se lo llevaran.  Cambié el color de mi cabello,los libros se fueron por la borda de mi corazón y todas las cortinas se rasgaron al ver que tu ausencia devoraba toda mi casa.  Dicen que el destino está escrito,que las casualidades no existen,que toda verdad está llena de mentiras,pero a la mierda todos,a la mierda tú que te quedaste al inicio y yo sigo aquí,cambiando con la Luna y quemándome con el Sol,mi destino estaba escrito cuando tus manos dividieron mi espalda en dos.  Maktub para mí y para ti,cuando el presente y el pasado se juntaron y me hicieron añicos.  Tal vez deje las letras cuando deje de querer esta manía tan desinteresada de hacer versos y que sólo salgan palabras mundanas y agridulces,cuando los niños dejan sus juguetes y se convierten en todo lo que nunca fueron,cuando todo acabe … Tal vez estaré,con los viejos cigarros,el sofá roto que alguna vez nos vio hacer poesía sin papel ni lápiz,cuando las palabras sobraban y hoy … Hoy son todo lo que puedo tener de ti.  Maldito y alabado seas maktub que me cambiaste la vida en un segundo.”

Prosa original de Daniela Arboleda.