Pero es que sin tu risa
soy capaz de extenderme satisfecha en la noche
y soy capaz de tanta soledad.
Fragmento de Aquí, la puerta abierta… por Teresa Gómez.
Pero es que sin tu risa
soy capaz de extenderme satisfecha en la noche
y soy capaz de tanta soledad.
y ahora llegas tú
con veinticinco mil maneras de acariciar mis dedos…