Hogaño,
incomparable a días de antaño,
aquellos colmados de su alucinante aparición.
Hogaño,
en tan menudo cuerpo
se posa la aflicción
de una vida contingente
a tropezar con la dicha.
Vacíos
que solo utópicamente
pueden ser atiborrados,
miradas de insustancialidad
a cualquier rincón existente,
lágrimas que nacen de ojos fatigados.
Estoy contaminada y molida,
quiero mi vida de vuelta,
anhelo su calor,
su olor,
lo aspiro a él.
Ansío sus manos en mí
apreciando lo palpable de nuestros seres,
deseo sus labios sobre los míos
deslizándose dócilmente,
quiero sus ojos posados en los míos
goteando amor.
Amado mío,
acá me urges,
haciéndome el amor cada noche,
recordad que verso a verso te llevo presente,
y que recostado en mi iris te regalo memorias.
Poesía original de @uncuartodegema
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
Ver todas las entradas de Cadaveres