Escribir un poema es reparar la herida fundamental, la desgarradura. Porque todos estamos heridos.

Fragmento de una entrevista a Alejandra Pizarnik por Marta Isabel Moia, publicada en El deseo de la palabra.

There are the green-eyed Mexicans. The rich blond Mexicans. The Mexicans with the faces of Arab sheiks. The Jewish Mexicans. The big-footed-as-a-German Mexicans. The leftover-French Mexicans. The chaparrito compact Mexicans. The Tarahumara tall-as-a-desert-saguaro Mexicans. The Mediterranean Mexicans. The Mexicans w/Tunisian eyebrows. The negrito Mexicans of the double coasts. The Chinese Mexicans. The curly-haired, freckled-faced, red-headed Mexicans. The Lebanese Mexicans. Look, I don’t know what you’re talking about when you say I don’t look Mexican. I am Mexican.

Sandra Cisneros (via ioanina)

Como una ala negra tendí mis cabellos
sobre tus rodillas.
Cerrando los ojos su olor aspiraste,
dicendome luego:
-¿Duermes sobre piedras cubiertas de musgos?
¿Con ramas de sauces te atas las trenzas?
¿ Tu almohada es de trébol? ¿Las tienes tan negras
porque acaso en ella exprimiste un zumo
retinto y espeso de moras silvestres?
¡Qué fresca y extraña fragancia te envuelve!
Hueles a arroyuelos, a tierra y a selvas.
¿Que perfume usas? Y riendo te dije:
-¡Nintuno, ninguno!
Te amo y soy joven, huelo a primavera.
Este olor que sientes es de carne firme,
de mejillas claras y de sangre nueva.
¡Te quiero y soy joven, por eso es que tengo
las mismas fragancias de la primavera!

Como la primavera  por la poetisa y feminista uruguaya Juana Ibarbourou.

(via reclaimingthelatinatag)