Dos cuerpos frente a frente
son a veces raíces
en la noche enlazadas.
Autor: Cadaveres
Tú – yo – nosotros… Nosotros no importamos nada. Somos un accidente en el amor; nomás un accidente – una caída de piedra, el vuelo de una hoja, un lamento.
… Como siempre, cuando me alejo de ti, me llevo en las entrañas tu mundo y tu vida, y de eso es de lo que no puedo recuperarme.
¡Qué tiempo éste, maldito,
que revuelve las horas y los años,
el sueño y la conciencia,
el ojo abierto y el morir despacio!
La memoria es sólo un espejismo.
No remuevas la arena.
(Me avergüenzo de mí hasta los pelos
por tratar de escribir estas cosas.
¡Maldito el que crea que esto es un poema!)
¿En qué lugar, en dónde, a qué deshoras
me dirás que te amo? Esto es urgente
porque la eternidad se nos acaba
A veces pienso que tú y yo
es lo único que nos queda.
Suspiro por las cosas presentísimas,
y no por las que están en lontananza
La lentitud es belleza
copio estas líneas ajenas
respiro
acepto la luz
