Mis alas de dolor robadas por tus manos, amor mío,
corazón mío pintado de blanco,
mis alas de dolor con botellas agónicas y líquidos que
disuelven la vida…
Fragmento de Muerte pájaro príncipe, un pájaro es un angel inmaduro…por Blanca Andreu.
Me he quedado pensando
que de pronto una despedida
puede ser un comienzo.
Y he abierto mis manos
y he pensado besarte cuando ya estés dormido
inaugurar el campanario de los besos
dibujar un pañuelo
en la seda del aire
apalabrar la senda
de tus ojos cerrados
quebrantar ese sueño
que ahora habitas
en mitad de la noche
y decirte a los labios
adiós amor
hoy quiero despedirme
zozobrar para siempre en esta isla
reparar el amor.
apretá el gatillo, fracasado intenté detenerlo, pero solo lo hacía peor. más fuerte.
¡dispará! disparádisparádispará lágrimas caían por mis mejillas.
sos un fracaso. una copia. un error. nunca vas a ser nada. dispará.
II. ya había intentado de todas formas pero incluso con una oreja menos, seguía retumbando dentro mío. no eran voces, era yo. tal vez el otro vincent exigiéndome devolverle lo que era suyo; su nombre y su identidad. la familia que él sí merecía, la vida que él sí podía soportar.
III. ¿y para qué seguir? nadie nunca me quiso, nadie nunca me va a querer.
nadienadienadie nunca. cerré los ojos y lloré. tantos años, tanto esfuerzo, ¿para qué? la tristeza era eterna.
IV. moví mi índice y escuché el disparo. al fin. ya no tendría que esconderlo, ya no tendría que disimular mi dolor. ya no sería necesario pintar para acallar mi mente. ya nada era importante, nada. ¡al fin!
V. desperté y lo único que hice fue llorar. no quería estar ahí, no quería respirar más. me arrastré como pude hacia ningún lugar. todo a mi alrededor era borroso y sentíame sangrar sin parar. “theo…” musité. “theo… perdón”.
VI. desperté de nuevo. esta vez, en brazos de mi hermano. mi estómago dolía, pero yo no podía emitir palabra. abrí los ojos y la triste mirada de theo me azotó. “vincent, ¿qué te hiciste?” “vincent, yo te quiero”. lloré. ¡qué injusta era la vida! ¡sentí cariño en ese momento! justo antes de que todo se volviera color negro.
I Ya no me queda nada por decir Todo lo que tenía que decir Ha sido dicho no sé cuántas veces.
II He preguntado no sé cuántas veces pero nadie contesta mis preguntas Es absolutamente necesario Que el abismo responda de una vez Porque ya va quedando poco tiempo.
III Sólo una cosa es clara: Que la carne se llena de gusanos.
Nooo, no cuentes al mundo que aún te amo, ¡no lo hagas!, mejor quédate callado, podría haber alguien que desde hace mucho, a lo lejos, me esté observando y le dará temor acercarse al pensar que en mi corazón no hay espacio. Si deseas hablar, mejor di que yo sí sé amar, que siempre doy todo lo que en el manual del amor dice que se tiene que dar, diles que fuiste tú el que se quiso marchar, platícales de todo lo que oculto dentro, de todo eso que viste mientras en mi corazón estabas latiendo, háblales de todos mis talentos y porqué no, también de mis defectos, incluye mis miedos, no los vayas a olvidar, diles que me da miedo la soledad y que el motivo son los años que viví en la oscuridad, dales como consejo primordial que si se me van a acercar, si logran que los llegue a amar, no se vayan a marchar, porque yo no lo sé soportar. ¡Hazlo!, cuentales todo, menos afirmes que no te he sabido olvidar, no me robes la oportunidad de que alguien me quiera amar; además, dejame aclarar, que tú ya no habitas en mi corazón, el lugar que ocupas es en los recuerdos y nada más.