Como siempre, cuando me alejo de ti, tomo dentro de mí tu mundo y tu vida, y así es como puedo sostenerme por más tiempo.

Carta a Diego Rivera (1948) por Frida Kahlo.

…No siempre después de “te quiero”, va “y yo a ti”. A veces después de “te quiero”, va “pues yo no”. Y no hay forma de decirlo sin arrugar para siempre el corazón de alguien.

Fragmento de Croquetas y wasaps de Begoña Oro.

Ven, ahora que sabes que también en los labios aparece
—sin que nos demos cuenta—
el beso monstruoso y bello
de aquello que todavía llamamos el alma.

Fragmento de El otoño recorre las islas de José Carlos Becerra.

A Blanca también le preocupaba que su hija no jugara con muñecas, pero Clara apoyaba a su nieta con el argumento de que esos pequeños cadáveres de loza, con sus ojillos de abre y cierra y
su perversa boca fruncida eran repugnantes.

Fragmento de La casa de los espíritus de Isabel Allende.

…Si las locuras se repiten en la familia, debe ser que existe una memoria genética que impide que se pierdan en el olvido.

Fragmento de La casa de los espíritus de Isabel Allende.