Mi vida toda es sólo sueño, niebla.
Fragmento de Aquella que te amó por Delfina Acosta.
Mi vida toda es sólo sueño, niebla.
Soy luna enamorada que obedece
al lobo que le aúlla en ambas caras.
Ahora la lengua puede desatarse para hablar.
He cometido el peor de los pecados
que un hombre puede cometer. No he sido
feliz.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
Si escribo algo, temo que suceda, si amo demasiado a alguien temo perderlo; sin embargo no puedo dejar de escribir ni de amar…
La felicidad que se vive deriva del amor que se da.
Me queda la tristeza,
que no es poco,
y las alas intactas.
Azul es mi color, después de todo
el rojo sólo era otro disfraz.
Hay cosas que no pueden
callarse para siempre…