Se recogió la vida para verme pasar.
Me fui perdiendo átomo por átomo de mi carne
y fui resbalándome poco a poco al alma.
Fragmeto de íntima de Julia Burgos
Se recogió la vida para verme pasar.
Me fui perdiendo átomo por átomo de mi carne
y fui resbalándome poco a poco al alma.
Fragmeto de íntima de Julia Burgos
Te desnudas igual que si estuvieras sola
y de pronto descubres que estás conmigo.
¡Cómo te quiero entonces
entre las sábanas y el frío!
Detrás de todo este espectáculo de palabras, tiembla indeciblemente la esperanza de que me leas, de que no haya muerto del todo en tu memoria.
Creo que no te quiero,
que solamente quiero la imposibilidad
tan obvia de quererte
como la mano izquierda
enamorada de ese guante
que vive en la derecha.
Amamos lo que no conocemos, lo ya perdido.
El barrio que fue las orillas.
Los antiguos, que ya no pueden defraudarnos, porque son mito y esplendor.
Hipócritas lúbricos los poetas
y los amigos y las amigas de los poetas
que quieren justificar con versos sus desnudeces y lujurias
Hoy me quisiera arrancar el alma,
te has ido,
la luz de la luna no besó tu cabello esta noche,
se marchitaron mis rosas,
enegrecieron las violetas,
y el cielo enmudeció de frío
dejando tan solo el olor a fresco
en medio de mis doloridos muslos.
Tenemos que aprender a no asombrarnos
De habernos encontrado,
De que la vida pueda estar de pronto
En el silencio o la mirada.
Llegará un día en que la raza humana
Se habrá secado como planta vana[…]
¡Qué tiempo éste, maldito,
que revuelve las horas y los años,
el sueño y la conciencia,
el ojo abierto y el morir despacio!