No te enamores de una mujer que lee, de una mujer que siente demasiado, de una mujer que escribe…
No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca. No te enamores de una mujer que piensa, que sabe lo que sabe y además sabe volar; una mujer segura de sí misma.
No te enamores de una mujer que se ríe o llora haciendo el amor, que sabe convertir en espíritu su carne; y mucho menos de una que ame la poesía (esas son las más peligrosas), o que se quede media hora contemplando una pintura y no sepa vivir sin la música.
No te enamores de una mujer a la que le interese la política y que sea rebelde y sienta un inmenso horror por las injusticias. Una que no le guste para nada ver televisión. Ni de una mujer que es bella sin importar las características de su cara y de su cuerpo.
No te enamores de una mujer intensa, lúdica, lúcida e irreverente. No quieras enamorarte de una mujer así. Porque cuando te enamoras de una mujer como esa, se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella, de una mujer así, jamás se regresa…
Etiqueta: Literatura
Carta al que fue
La verdad es que quise decirte todo esto en persona, pero te conozco y sobre todo me conozco y se todos los efectos que tienes en mi cuando te veo y asumí que decirte todo esto de frente sin derrumbarme a sus pies, joven, seria prácticamente, imposible.
De igual manera ya tendrás una idea, ayer que hablamos me dijiste muchas cosas muy lindas, otras no me parecieron tanto como aquella de “somos jóvenes y no doy nada por sentado” en esta parte somos distintos, claro que somos jóvenes y entiendo tu sed de experimentar, sin embargo no pensamos igual ja, me di cuenta que lo que mas quiero de una persona es alguien con la que pueda crecer y experimentar con ella todas las cosas de la vida, quizá te asusto mi idea de algo serio y no te culpo ni me molesta, así como pretendo que tampoco me culpes por no querer nada de juegos, espero entiendas lo que estoy tratando de decir.
Ayer también me paso algo muy peculiar jaja, no puedo creerte mas lo que me dices, y me sorprendí esforzándome por hacerlo, es cierto que yo a ti te amo y como ya sabrás, no hay nada mas lindo que ser correspondido, pero no me siento así, es como si estuviera en constante guardia de tu ser, esperando el chingadazo, que si tu me quisieras tanto como presumes, nada malo hubiera pasado, no hubieras tenido dudas y sobre todo estarías conmigo, porque eso se hace cuando se quiere, se esta. ¡Y no te juzgo! mucho menos es reproche, pero a estar alturas deberás saber que lo que menos tengo es una boca chica capaz de ignorar problemas y callarlos, así me siento y lo tienes que saber…
Que cuando se quiere se esta, que contradicción la mía por que yo a ti te amo tanto que me provoca malestares constantes y ya no puedo estar, por mas que quisiera ya no creo en ti ni en lo que me dices, mucho menos en lo que dices sentir, las personas amamos de distintas
maneras, no dudo que me quieras, ni tampoco te reprocho que no me quieras como yo quisiera, pero tampoco quisiera que me reprocharas que no necesito que me quieras como tu sabes o estas acostumbrado a querer. (Quizá debas releer esta parte por que esta confusa.)
Hablo de que no me gusta que me tengas en pausa, se que dije que no tenia problema con ello pero pensándola bien, ¿en verdad merezco que alguien decida entre mi y otra persona? No lo creo, te quiero pero no necesito mas problemas, la verdad es que quisiera estar sola, Me hubiera gustado muuuuuucho que nada malo hubiera pasado, poder confiar en ti otra vez, poder quererte sin limitaciones otra vez pero es horrible sentirse como me sentí cuando terminamos y no quisiera algo así de nuevo, y si de entrada no confío en ti, ¿que caso tiene? No es reproche todo esto, pero últimamente tengo muchísimos problemas y ademas de todo, eso también me impide mucho estar contigo como quisiera, yo se que me vas a entender, trate de explicarme lo mejor que pude, que no cabe duda que te quiero vidas, me enamore de ti sin precauciones y eso también estuvo mal, te empece a querer sin limitaciones ¿porque abría de tener uno consideraciones cuando de enamorarse se trata? yo no se amor, pero creo que estaré mejor sin todo esto, necesito ponerme las pilas en muchos mas aspectos, que cuidar de sentimientos ajenos no me vendría bien…
Sin embargo se que me entiendes, se que sabes que te querré por mucho tiempo, se que sabes que pensare en ti muchísimo, que te soñare y cuando deje de amarte estaré queriéndote a rabiar, yo se que sabes que mis sentimientos e intenciones eran buenas y sobre todo sinceras, lamento no poder seguir, lamento no haber podido darte lo que te prometí, enserio quería, pero también quiero estabilidad emocional, no una relación donde no sepa que pasara mañana, si estaremos bien la próxima semana, sin miedos de un día despertar y ver ya no estas… otra vez.
Prosa original de Jmmarilyn.
Como en la vida
Todo puede suceder
en un poema:
lo cotidiano, sí,
pero también lo deslumbrante,
e incluso
ambas cosas
a la vez
-como en éste, ahora
que empiezas a desnudarte…
Por Karmelo C. Iribarren
Querida Musa
Recuerdo cuando te conocí.
Era solo un niño, estaba leyendo algo que no entendía completamente (Algún Salinger o bukowski) mientras todos jugaban yo era un elemento libre en ese microcosmos que puede llegar a ser un patio lleno de niños cuando te vi venir, tu cabello era negro y tú mirada demasiado inteligente para esa edad.
“Si sigues leyendo nunca harás amigos” Dijiste, Era primera vez que te escuchaba, pero bastante que te había visto.
“Aquí tengo los que necesito” Te dije señalando a mi libro. Tú sonreíste y eso fue suficiente, así comenzó todo.
Recuerdo las horas que pasamos hablando de nuestros escritores favoritos, de su talento, de lo grandioso que sería ver mi trabajo o el tuyo publicado y siendo leído por miles o por unos cuantos, con eso bastaba.
Pero luego te fuiste alejando, yo estaba ahí inerte, como suspendido en el espacio mientras tu orbitabas en torno a algo desconocido para mi.
Son incontables las horas que he pasado esperándote, no recuerdo cuando pero decidí que si no podía verte comenzaría a escribir acerca de ti.
Nos hemos vuelto a ver, debes recordarlo. Quiero que sepas que en esas cortas conversaciones que manteníamos acerca de nada, cuando tu decías “Que bueno volver a verte” yo moría por decir “he pensado en ti cada día del año.”
Los años han pasado y he mantenido el asiento del copiloto desocupado (Literal y metafóricamente) esperando encontrarte en la próxima curva, no se como vivir de otra manera, no se si quiero hacerlo.
Hasta entonces, seguiré escribiendo esperando que un día lo leas y entiendas todo lo que nunca dije.
Nunca tuyo,
DV
Prosa original de David Valdez.
Allí,
donde termina tu mirada,
empieza
el frío.
Quiero que sepan que me sentí tranquilo la noche en que maté a dios, dormí como un bebé, sin miedo ni del infierno ni de ese otro gran abismo al que todos llaman cielo. Que para mí la literatura, o más bien, los libros y escribir, cumplieron con todo lo que a otros daba dios: consuelo, esperanza, castigo y una forma —no mejor ni peor— de tratar de explicarme qué mierda era la vida.
¿?
Es inevitable cuestionarme el propósito de todo esto: vivir lo mismo una y otra vez en la rareza de los pequeños cambios de la rutina. Mi realidad es diferente pues cada minuto hay un yo nuevo enmarcado en las nimiedades de la realidad, de los horarios y de las costumbres que sólo existen para esclavizarme… a lo que debo decir que lo han logrado con éxito. Ser libre es una constante lucha contra la aceptación de una vida banal y absurda, una eterna resistencia a la regularidad de un corazón vacío, una protesta airada en el silencio de la desesperación por no ser inexistente… prescindible.
Todos somos prescindibles, sin embargo es difícil entenderlo y aún más aceptarlo. Anhelamos una eternidad vacía en la mente de quienes nos aman cuando claramente sabemos que el amor es inconstante, etéreo, gaseoso: Existe pero no está, intentas tocarlo y desaparece, lo sientes y te envenena. Nunca estaremos satisfechos con nada, pues nuestro fin en esta tierra es buscar la felicidad, entonces ¿qué más buscarás cuando la hayas encontrado? Somos seres errantes, eternamente inconformes, deseando una perfección que únicamente existe en nuestro mundo de conexiones cerebrales donde somos merecedores de la sonrisa infinita; el único lugar donde todo tiene sentido, el único escenario que podemos transformar.
Y entonces me pregunto: ¿Qué hacemos aquí?. Pregunta compleja cuya respuesta hallaré el día en que mi alma deje este mundo. Claro, contando con el hecho de que haya un verdadero propósito y sobretodo una vida después de la muerte, pues deprimente sería hacer una pregunta sin respuesta o conocer dicha respuesta cuando ya no puedes reescribir la vida. Somos cíclicos e ignorantes, escépticos y fanáticos; somos una perpetua contradicción, una ironía ininteligible que sólo un ser in-existente entiende y disfruta. No queda más que vivir con la plena conciencia de la ignorancia, asombrado como quien admira un cuadro hermoso sin comprenderlo, como quien se deleita con una melodía que ronda en su mente sin saber de dónde proviene. ¿Se es libre en la ignorancia? No sé, respiro cada segundo tratando de averiguarlo.
Prosa original de Laura Pérez.
One bourbon, one scotch, one beer
Te lloré borracho
como se debe llorar
para que sea genuino.
Te lloré borracho.
Recorrí la ciudad
con ganas enormes
de no llevar mi nombre
sólo para que no me tocara
esta tristeza.
Te lloré
caído en los caños
como un li-po cualquiera
supe entonces
que a veces la luna
se ve mejor desde la alcantarilla.
Te lloré en un auto de la policía:
Es la primera vez
que encierran a un fulano
por el delito menor de la
nostalgia.
Te lloré borracho
y en mi delirium tremens
yo creía
que todos los borrachos
te lloraban.
Por Felipe Granados.
Problema
Calcular
(dado el producto de la multiplicación de las caricias
el número de golpes de ala por segundo con que la pasión
compensa el peso de los cuerpos
la velocidad adquirida al pensarnos
la resistencia del aire a todas nuestras iniciativas voladoras
el intervalo admisible entre la temperatura máxima y la
temperatura mínima del deseo
las intermitencias con que fabricamos nuestra continuidad
el margen de error tolerable para un ingreso simultáneo
en el olvido que sabes
las probabilidades de reincidir por falta de recuerdo
la mayor o menor necesidad de un postre metafísico al
banquete carnívoro
el porcentaje de limaduras virutas rebabas que pueden ser
recicladas in situ
y la fuerza de gravedad de toda alegría
y la trayectoria asíntota al más estrellado techo)
la condición necesaria y suficiente de este amor.
Por Ulalume González de León.
La niebla
Todos en la vida, sufrimos una incensante ida y venida de rostros anónimos. Llegan, llenos de luz mientras que otros, lo hacen de oscuridad. Impregnan con su olor lo que somos y lo que se nos ha dado como pertenencias. Entonces la niebla que los rodea empieza a desaparecer, a veces es rápido, sin embargo puede ser un proceso lento, largo e incluso, para alguna gente, tedioso. Pero no todo es blanco o negro, hay infinidad de matices, como cuando un haz de luz atraviesa un prisma trasparente y descubre en sí los colores del arcoíris.
Y así descubrimos la verdad que hay detrás de cada identidad, lo que esconde un hombre y heridas tan profundas que ni el tiempo ha aprendido a curar. De modo que algunos comienzan a irse, cuando el sol ha desvelado lo que realmente son. Otras personas se quedan, sin saber por qué, de entre tantas posibilidades, comienzan a unirse los lazos, a coserse en el espacio todos esos rincones vacíos que llevamos con nosotros.
En este punto he de decir, que he tenido poca suerte, o tal vez todo lo contrario, he tenido mucha suerte, ¿por qué? Todo depende de cómo se vea. Los amigos, los que conocen el verdadero significado de esa palabra solo puedes contarlos con los dedo de una mano. Y eso es así, no es un verdad implícita, puede que solo lo vea desde mi perspectiva, pero muy poca gente merece la pena como parar molestar en quedarse o que realmente sea lo suficientemente consciente de lo que hay en su interior.
Y después hay gente, que los ves brillar en la oscuridad, con una intensidad que deslumbra a todo lo que hay a su lado. Cuántos habrán codiciado esas luces, cuántos habrán perdido la suya… cuántos, tantos como jamás podremos llegar a imaginar. Como si la inmensidad del tiempo pudiera dividirse y mostrar todos los que han pasado y los que están por llegar.
¿Y adónde quiero llegar? A lo que considero realmente importante. Siempre he creído que cuando alguien no merece la pena, es mejor dejarla de lado. Y ahora, creo estar equivocado. ¿Por qué? Es cierto que hay ocasiones en las que te das cuenta que realmente es como creías y no vas a encontrar nada más profundo que lo que ves en la superficie, pero si encuentras a gente que, por sus razones, por las veces que habéis reído o llorado, cuidadlos. Quién sabe lo que el futuro les deparará, no sabes cuánto tiempo se quedará. Respetadles, ayudadles, no es el mundo en contra de ti. Es lo que tú mismo quieres pensar contra lo que de verdad está ocurriendo.
Todos nos hemos perdido, hemos necesitado ayuda. Nadie en el mundo es tan fuerte como para permanecer sobre sus pies el suficiente tiempo que pueda ser lo que viva entre nosotros. Somos hijos del destino, un destino, que desde lo que creo, nos lleva a la nada. Y si la nada es todo lo que nos queda, entonces, debemos desdeñar todas esas cosas que nos han sido otorgadas como objetos, pertenencias. Realmente, lo único que importa son las personas que nos rodean. Eso es lo que debemos cuidar, antes de que sus rostros se cubran de nuevo de niebla. Porque hay veces que esa es tan espesa que puede que no se disperse jamás.
Narración original de Líneas Superpuestas.
