Carta al que fue

La verdad es que quise decirte todo esto en persona, pero te conozco y sobre todo me conozco y se todos los efectos que tienes en mi cuando te veo y asumí que decirte todo esto de frente sin derrumbarme a sus pies, joven, seria prácticamente, imposible.

De igual manera ya tendrás una idea, ayer que hablamos me dijiste muchas cosas muy lindas, otras no me parecieron tanto como aquella de “somos jóvenes y no doy nada por sentado” en esta parte somos distintos, claro que somos jóvenes y entiendo tu sed de experimentar, sin embargo no pensamos igual ja, me di cuenta que lo que mas quiero de una persona es alguien con la que pueda crecer y experimentar con ella todas las cosas de la vida, quizá te asusto mi idea de algo serio y no te culpo ni me molesta, así como pretendo que tampoco me culpes por no querer nada de juegos, espero entiendas lo que estoy tratando de decir.

Ayer también me paso algo muy peculiar jaja, no puedo creerte mas lo que me dices, y me sorprendí esforzándome por hacerlo, es cierto que yo a ti te amo y como ya sabrás, no hay nada mas lindo que ser correspondido, pero no me siento así, es como si estuviera en constante guardia de tu ser, esperando el chingadazo, que si tu me quisieras tanto como presumes, nada malo hubiera pasado, no hubieras tenido dudas y sobre todo estarías conmigo, porque eso se hace cuando se quiere, se esta. ¡Y no te juzgo! mucho menos es reproche, pero a estar alturas deberás saber que lo que menos tengo es una boca chica capaz de ignorar problemas y callarlos, así me siento y lo tienes que saber…

Que cuando se quiere se esta, que contradicción la mía por que yo a ti te amo tanto que me provoca malestares constantes y ya no puedo estar, por mas que quisiera ya no creo en ti ni en lo que me dices, mucho menos en lo que dices sentir, las personas amamos de distintas
maneras, no dudo que me quieras, ni tampoco te reprocho que no me quieras como yo quisiera, pero tampoco quisiera que me reprocharas que no necesito que me quieras como tu sabes o estas acostumbrado a querer. (Quizá debas releer esta parte por que esta confusa.)

Hablo de que no me gusta que me tengas en pausa, se que dije que no tenia problema con ello pero pensándola bien, ¿en verdad merezco que alguien decida entre mi y otra persona? No lo creo, te quiero pero no necesito mas problemas, la verdad es que quisiera estar sola, Me hubiera gustado muuuuuucho que nada malo hubiera pasado, poder confiar en ti otra vez, poder quererte sin limitaciones otra vez pero es horrible sentirse como me sentí cuando terminamos y no quisiera algo así de nuevo, y si de entrada no confío en ti, ¿que caso tiene? No es reproche todo esto, pero últimamente tengo muchísimos problemas y ademas de todo, eso también me impide mucho estar contigo como quisiera, yo se que me vas a entender, trate de explicarme lo mejor que pude, que no cabe duda que te quiero vidas, me enamore de ti sin precauciones y eso también estuvo mal, te empece a querer sin limitaciones ¿porque abría de tener uno consideraciones cuando de enamorarse se trata? yo no se amor, pero creo que estaré mejor sin todo esto, necesito ponerme las pilas en muchos mas aspectos, que cuidar de sentimientos ajenos no me vendría bien…

Sin embargo se que me entiendes, se que sabes que te querré por mucho tiempo, se que sabes que pensare en ti muchísimo, que te soñare y cuando deje de amarte estaré queriéndote a rabiar, yo se que sabes que mis sentimientos e intenciones eran buenas y sobre todo sinceras, lamento no poder seguir, lamento no haber podido darte lo que te prometí, enserio quería, pero también quiero estabilidad emocional, no una relación donde no sepa que pasara mañana, si estaremos bien la próxima semana, sin miedos de un día despertar y ver ya no estas… otra vez.

Prosa original de Jmmarilyn.

Querida Musa

Recuerdo cuando te conocí.

Era solo un niño, estaba leyendo algo que no entendía completamente (Algún Salinger o bukowski) mientras todos jugaban yo era un elemento libre en ese microcosmos que puede llegar a ser un patio lleno de niños cuando te vi venir, tu cabello era negro y tú mirada demasiado inteligente para esa edad.

“Si sigues leyendo nunca harás amigos” Dijiste, Era primera vez que te escuchaba, pero bastante que te había visto.

“Aquí tengo los que necesito” Te dije señalando a mi libro. Tú sonreíste y eso fue suficiente, así comenzó todo.

Recuerdo las horas que pasamos hablando de nuestros escritores favoritos, de su talento, de lo grandioso que sería ver mi trabajo o el tuyo publicado y siendo leído por miles o por unos cuantos, con eso bastaba.

Pero luego te fuiste alejando, yo estaba ahí inerte, como suspendido en el espacio mientras tu orbitabas en torno a algo desconocido para mi.

Son incontables las horas que he pasado esperándote, no recuerdo cuando pero decidí que si no podía verte comenzaría a escribir acerca de ti.

Nos hemos vuelto a ver, debes recordarlo. Quiero que sepas que en esas cortas conversaciones que manteníamos acerca de nada, cuando tu decías “Que bueno volver a verte” yo moría por decir “he pensado en ti cada día del año.”

Los años han pasado y he mantenido el asiento del copiloto desocupado (Literal y metafóricamente) esperando encontrarte en la próxima curva, no se como vivir de otra manera, no se si quiero hacerlo.

Hasta entonces, seguiré escribiendo esperando que un día lo leas y entiendas todo lo que nunca dije.

Nunca tuyo,
DV

Prosa original de David Valdez.

¿?

Es inevitable cuestionarme el propósito de todo esto: vivir lo mismo una y otra vez en la rareza de los pequeños cambios de la rutina. Mi realidad es diferente pues cada minuto hay un yo nuevo enmarcado en las nimiedades de la realidad, de los horarios y de las costumbres que sólo existen para esclavizarme… a lo que debo decir que lo han logrado con éxito. Ser libre es una constante lucha contra la aceptación de una vida banal y absurda, una eterna resistencia a la regularidad de un corazón vacío, una protesta airada en el silencio de la desesperación por no ser inexistente… prescindible.

Todos somos prescindibles, sin embargo es difícil entenderlo y aún más aceptarlo. Anhelamos una eternidad vacía en la mente de quienes nos aman cuando claramente sabemos que el amor es inconstante, etéreo, gaseoso: Existe pero no está, intentas tocarlo y desaparece, lo sientes y te envenena. Nunca estaremos satisfechos con nada, pues nuestro fin en esta tierra es buscar la felicidad, entonces ¿qué más buscarás cuando la hayas encontrado? Somos seres errantes, eternamente inconformes, deseando una perfección que únicamente existe en nuestro mundo de conexiones cerebrales donde somos merecedores de la sonrisa infinita; el único lugar donde todo tiene sentido, el único escenario que podemos transformar.

Y entonces me pregunto: ¿Qué hacemos aquí?. Pregunta compleja cuya respuesta hallaré el día en que mi alma deje este mundo. Claro, contando con el hecho de que haya un verdadero propósito y sobretodo una vida después de la muerte, pues deprimente sería hacer una pregunta sin respuesta o conocer dicha respuesta cuando ya no puedes reescribir la vida. Somos cíclicos e ignorantes, escépticos y fanáticos; somos una perpetua contradicción, una ironía ininteligible que sólo un ser in-existente entiende y disfruta. No queda más que vivir con la plena conciencia de la ignorancia, asombrado como quien admira un cuadro hermoso sin comprenderlo, como quien se deleita con una melodía que ronda en su mente sin saber de dónde proviene. ¿Se es libre en la ignorancia? No sé, respiro cada segundo tratando de averiguarlo.

Prosa original de Laura Pérez.

La niebla

Todos en la vida, sufrimos una incensante ida y venida de rostros anónimos. Llegan, llenos de luz mientras que otros, lo hacen de oscuridad. Impregnan con su olor lo que somos y lo que se nos ha dado como pertenencias. Entonces la niebla que los rodea empieza a desaparecer, a veces es rápido, sin embargo puede ser un proceso lento, largo e incluso, para alguna gente, tedioso. Pero no todo es blanco o negro, hay infinidad de matices, como cuando un haz de luz atraviesa un prisma trasparente y descubre en sí los colores del arcoíris.

Y así descubrimos la verdad que hay detrás de cada identidad, lo que esconde un hombre y heridas tan profundas que ni el tiempo ha aprendido a curar. De modo que algunos comienzan a irse, cuando el sol ha desvelado lo que realmente son. Otras personas se quedan, sin saber por qué, de entre tantas posibilidades, comienzan a unirse los lazos, a coserse en el espacio todos esos rincones vacíos que llevamos con nosotros.

En este punto he de decir, que he tenido poca suerte, o tal vez todo lo contrario, he tenido mucha suerte, ¿por qué? Todo depende de cómo se vea. Los amigos, los que conocen el verdadero significado de esa palabra solo puedes contarlos con los dedo de una mano. Y eso es así, no es un verdad implícita, puede que solo lo vea desde mi perspectiva, pero muy poca gente merece la pena como parar molestar en quedarse o que realmente sea lo suficientemente consciente de lo que hay en su interior.

Y después hay gente, que los ves brillar en la oscuridad, con una intensidad que deslumbra a todo lo que hay a su lado. Cuántos habrán codiciado esas luces, cuántos habrán perdido la suya… cuántos, tantos como jamás podremos llegar a imaginar. Como si la inmensidad del tiempo pudiera dividirse y mostrar todos los que han pasado y los que están por llegar.

¿Y adónde quiero llegar? A lo que considero realmente importante. Siempre he creído que cuando alguien no merece la pena, es mejor dejarla de lado. Y ahora, creo estar equivocado. ¿Por qué? Es cierto que hay ocasiones en las que te das cuenta que realmente es como creías y no vas a encontrar nada más profundo que lo que ves en la superficie, pero si encuentras a gente que, por sus razones, por las veces que habéis reído o llorado, cuidadlos. Quién sabe lo que el futuro les deparará, no sabes cuánto tiempo se quedará. Respetadles, ayudadles, no es el mundo en contra de ti. Es lo que tú mismo quieres pensar contra lo que de verdad está ocurriendo. 

Todos nos hemos perdido, hemos necesitado ayuda. Nadie en el mundo es tan fuerte como para permanecer sobre sus pies el suficiente tiempo que pueda ser lo que viva entre nosotros. Somos hijos del destino, un destino, que desde lo que creo, nos lleva a la nada. Y si la nada es todo lo que nos queda, entonces, debemos desdeñar todas esas cosas que nos han sido otorgadas como objetos, pertenencias. Realmente, lo único que importa son las personas que nos rodean. Eso es lo que debemos cuidar, antes de que sus rostros se cubran de nuevo de niebla. Porque hay veces que esa es tan espesa que puede que no se disperse jamás.

Narración original de Líneas Superpuestas.

No sé lo que pasa, ya no sé, no sé… ¿cansancio? ¿desesperación? ¿rutina? ¿aburrimiento? No tengo idea de por qué todos los días me parecen igual, todo es tan relajado que es tedioso, no pasa nada, absolutamente nada que me enloquezca, son lapsos en la vida en que quisieras dormir y despertar hasta que  todo tenga sentido, no sé si cambiar, hacer otras cosas ya no sé, todo es tan igual que frustra. Un punto en que no entiendes nada, todo te cansa y quieres mandar al carajo todo, pero eres demasiado cobarde y te sigues conformando.

Solo quieres que el tiempo pase y después verte en otra situación, porque vivir estos días tan simples, tan vanos hace que muera más rápido aunque los días pasen mas lento.

Narración original de Taciturnadelgado.

s/n

No se puede cambiar
lo que ya es,
perfeccionar más
lo perfecto.

Tanto mirar de cerca
desenfoca
y queda afuera
el resto.

Un vaso que rebalsa
está lleno,
la nostalgia no es
más que momentos,
las flores hermosas
se marchitan con el tiempo.

O uno se adapta
o se deja estar
oh deja atrás,
oh que no se te
pasen los días
mira pa’ delante
el sol.

Poesía original de Guillaumefav.

Un descanso para que el respiro sea más claro
cerrar los ojos, extender los brazos
posar las mejillas en el pasto
reconocer el sonido del arrollo
que lleva consigo melodías
que a cualquiera maravillan

Un descanso para los pies cansados de los hombres de sombrero
un descanso para la mano que labra todos los días el campo
un descanso para la madre que lava en piedras
regadas por el campo y siempre a tuto
lleva al patojo que no deja cesar el llanto

Un descanso incluso para el que siempre descansa
que descanse de sus días ociosos y reconozca la alegría
que se encuentra también en los días laboriosos
eso es lo que necesitamos todos un descanso. 

Poesía original de JG.

BÓVEDA CELESTE

¡Oh hermanos! No sé qué sería de mi existir si no estuvieran presentes en mi vida esos seres divinos provenientes del espacio exterior; esos seres con fuerza descomunal capaces de iniciar y terminar guerras con simples miradas; esos seres con más poder que el mismo rayo, con más calor que el mismo sol, con más frialdad que el mismo invierno y más firmes que la misma tierra; esos seres poseedores de la más grande estética desenfadada en sus cuerpos terrenales; esos seres que llevan, en un pequeño pedazo de papel color rojo doblado en el pecho, la etiqueta de “mujer”.

Dicen que las mujeres vienen de Venus y los hombres de Marte.

¿Es acaso por lo que esos dioses representan?

Porque de ser así, los hombres deberíamos venir de Mercurio, como simples mensajeros que deambulan de aquí para allá. En cambio, las mujeres deberían ser tanto de Venus como de Marte, como diosas del amor y de la guerra ya que dentro de cada una se encuentra esa dualidad tan interesante.

Como mortales, ellas encarnan las virtudes de los mismos dioses, pero eso, la carne, es lo que vuelve débil al ser humano; el hombre es débil a sí mismo, por más cualidades divinas que posea.

A veces me refiero a mí mismo como un dios en todos los aspectos, pero ante las pasiones terrenales, sucumbo como cualquier simple mortal.

Esa debilidad terrenal fue la que tomó posesión de nuestros cuerpos anoche, después de apagar las luces de la habitación. Sabía que ella no es del tipo de mujer que se deja llevar por el momento, aunque no voy a negar que ella misma enviaba mi mano a su entrepierna, mientras se movía de adelante hacia atrás, mientras nuestros labios se anudaban, mientras sentíamos la cálida respiración agitada del otro.

Sin que me diera cuenta tomó prisioneros mis labios con tal fuerza que los sentí desprenderse de mi rostro aunque en realidad eso no sucediera, se trató de un dolor tan placentero que me llenó de vitalidad y me dejó con ansias de más, pero cuando me di cuenta, ya me encontraba debajo de la bóveda celeste, bajo el universo mismo, recordando la silueta de la luna.

Conforme estas letras surgen, también nacen un sinfín de recuerdos de la noche pasada, pero a la vez, un sinfín de historias alternas se desarrollan en mi mente: ¿Qué habría pasado si hubiera podido hacer esto? ¿Qué hubiera sucedido si ella hacía aquello? ¿Qué hubiera sucedido si ella no fuera tan abnegada y yo tan egoísta?

Tal vez nuestros labios nunca se hubieran encariñado; tal vez nunca hubiésemos probado el manjar divino de la creación; tal vez nunca hubiéramos estrechado nuestras manos mientras, entrelazando los dedos, acariciábamos con el pulgar el dedo índice del otro; tal vez nunca nos habríamos visto a los ojos, tal vez nunca nos hubiéramos conocido.

Ahora, mujer abnegada inscrita en la bóveda celeste, espero no volver a acercar mis labios a los suyos sin que éstos sean secuestrados de la forma más dolorosa. Aunque, si le aterra bailar en una pesadilla, respetaré su decisión después de una pequeña gratificación.

Me duele morder mi labio inferior…

Prosa poética original de Jorge Zain Portilla.

Fusión

Raro el día, no era ayer, tampoco mañana, solo era jueves, un sol nuevo brillante sorprendía, encandilando pájaros que con cantos alegres y alas nuevas iniciaban su partida, volando bajo pero contento, no hay para que volar sin aliento – dijo el ancestro; hay cosas que hacer y es el tiempo correcto. Escuchando sus palabras me convenzo que los pájaros tienen 7 vidas y que al ancestro le quedan muchos vuelos. Por otro lado el nuevo día hizo descansar al gato, dormir hasta tarde era su anhelo, los últimos días conoció al filo la mañana, cansado por la poca costumbre era el día perfecto para dormir sin mañas, despertó goloso, tranquilo y sin apuro,pero se acordó que tenía viajar al lugar donde zarpan los sueños, a jugar con ratas sin veneno y gatos contentos, perros callejeros y guías del vuelo; -a todo esto queda poco tiempo y ya salen los buses de mar, así que seré breve con este pensamiento-. El ave en la rama, el gato en la cama miraron  el ayer y el mañana que extrañamente estaban en la misma dirección, siguieron mirando hasta tal punto que sus miradas se cruzaron, con el corazón extraño chocaron,con una explosión de luz buena se cegaron, sus cabezas se soltaron y se fusionaron. Ahora entiendo por que me siento contento sin ver claramente lo que tengo, solo se que lo tengo y que es verdadero, que hay que luchar como un guerrero, buscando equilibrio en los cimientos,encontrando paz en los pensamientos, liberando amor en cada abrazo y beso, y mas importante aun creyéndose el cuento pero lo que mas que me tiene mas contento es que por fin entiendo por que tengo cola, dos alas y un pensamiento.

Narración original de Patijlslesda.

THE END.

Una tarde fría. Me encuentro en una casa total mente vacía y una mesa grande en donde al frente se encuentra una ventana; puedo observar un cielo completamente nublado y gris, pareciera que el mundo siente mi dolor y el clima me comprende un poco, a mi derecha se encuentra el reproductor de música reproduciendo You & I de John Legend.
Me ayudaría un café, pero me da pereza prepararlo, me animaría un helado, me sanaría unas caricias. 

¿Desde cuándo me convertí en esta persona? La vida fue tan difícil y en ocasiones llegué a caer muy bajo, sin embargo, sacaba fuerzas de algún lugar y me levantaba de nuevo, pero así fueron derrotas, tras derrotas, ¿Desde cuándo me marchité?, ¿Acaso fue en el momento en que empecé a guardar mis sentimientos y no pensar en ellos?, No pensar realmente me ayudaba, no me juzguen, el dolor era insoportable cada día y lo que me ayudaba era no pensar ni sentir, quizá reprimir tanto dolor me fue marchitando poco a poco, la verdad no lo sé.

Empieza a sonar el cielo, son unos truenos realmente fuertes y en ocasiones me asustan un poco… Acto seguido empieza a llover y yo lentamente me dejo derrumbar con pequeños gemidos reprimidos y lagrimas calientes empiezan a bajar por mis mejillas, mi cuerpo está temblando y ya no me importa guardar más el dolor, tengo que dejarlo salir de alguna manera, porque ya no aguanto esta pesadez en mi pecho.

Actúo como una maniática, gritando y golpeando la mesa con las palmas de mis manos, en mi cabeza sólo hay una pregunta: ¿Por qué?, ¿Por qué?, ¿Por qué?, ¡¿POR QUÉ?! 
Dejo caer mi cabeza en la mesa, mientras las notas de Love Will Remember inundan el lugar, cada letra de esa canción son como pequeñas puñaladas en mi corazón y simplemente no es justo, y lloro, lloro y lloro…

Lloro por un amor reprimido, lloro por esta maldita soledad, lloro por lo idiota que soy, lloro por todo el daño que he causado y que me han causado, lloro por la distancia, lloro por los recuerdos, lloro por él, pero no me atrevo a pensar en ello porque duele, maldita sea, duele como el infierno y esa es la razón por la que ya no puedo salir de aquí, de este lugar oscuro, mis días han sido una constante tormenta y ya siquiera puedo sonreír. Regreso a llorar desconsoladamente.

¡Joder! Llorar no me ayuda, pensar en el dolor no me ayuda, intentar avanzar no me ayuda, ¿Qué es lo que necesito? Mi corazón me grita fervientemente: Él, él, él, él. Ya no lo soporto más, su ausencia en mi vida, la detesto, detesto toda esta mierda, todo el daño que nos he causado, todo el sufrimiento, es mi culpa, todo es mi culpa….

Despierto y todo está oscuro, no sé en dónde estoy, lo último que recuerdo es la manera en que lloré y los sentimientos que dejé salir, las preguntas sin respuestas (como siempre) y el dolor que no va a desaparecer. Me resigno (de nuevo) es lo único que me queda la resignación. 
Voy reaccionando de a poco y me doy cuenta que estoy en una habitación, huele bastante bien y siento que ya he estado aquí, el aroma que inunda la habitación es embriagador, me trae recuerdos de hace unos dos años atrás, para ser más específica me encuentro en una cama grande, por alguna razón sé que a mi izquierda hay una mesita de noche con una lampara y la enciendo, el lugar se ilumina solo un poco con la luz amarilla algo tenue.

Reconozco el lugar, ya he estado aquí antes y como ya lo mencione, dos años atrás, mi corazón empieza a palpitar muy fuertemente y miro el reloj que está al mi lado derecho: 2:10 A.M.
¿Qué mierda?, ¿Cuándo llegue aquí? Hace unas horas estaba en mi apartamento y ahora estoy en otro lugar de la nada, me levanto, el sonido de una guitarra muy suave logro escuchar, ha de ser del cuarto de música en el segundo piso. Salgo de la cama algo apurada y voy al baño, mierda, mi aspecto luce fatal: tengo ojeras y la nariz un poco roja y mi pelo está alborotado, bueno, siempre es así, pero en esta ocasión mucho más, intento arreglar un poco mi aspecto y dirigirme hasta el sonido de aquella guitarra melancólica.

Empiezo a bajad las escaleras, toda la casa está oscura, realmente extrañaba estar aquí, el cuarto de música se encuentra un poco iluminado y allá me dirijo, cuando estoy pasando por el umbral de la puerta le veo, Jared se encuentra envuelto en una melodía melancólica con su guitarra, siempre me ha gustado como toca y la manera de su pasión y concentración en ello, parece que está cantando muy, muy bajito, casi ni se escucha y abre solo un poco los orificios de su nariz y entrecierra sus ojos y sus cejas se arrugan, se ve realmente lindo, como lo recuerdo, me quedo parada observándolo estar en su propio mundo, él levanta la mirada y sus grandes ojos verdes se conectan con los míos, aún la sensación de intimidad y nervios no ha abandonado mi cuerpo cuando él me mira de esa manera, nos quedamos en un largo silencio y él no deja de tocar su guitarra. No entiendo porqué después de todo esto tiempo, cuando le vuelvo a ver sucede en estas circunstancias tan raras.

Narración original de Sara López.